De cordura vs tanquetas
Excelente noticia, el desistimiento de adquirir tanquetas para resolver los pleitos entre pandillas de mi ciudad. Una señal extraña es que, habiendo sido el presidente municipal quien anunciaba la posibilidad de traer esos artefactos represivos para resolver conflictos barriales, la buena nueva termine siendo expresada por su secretaria de Seguridad Pública. Mejor habría sido que él, o la dependencia responsable del desarrollo social en el municipio, hubieran expresado esa noticia. Esta muestra de sensibilidad gubernamental-ciudadana será completa cuando la administración municipal anuncie, si no la puesta en marcha de un proyecto de remediación social integral, por lo menos su interés por explorar alternativas que, mucho más allá de la reintegración de las bandas al seno de la sociedad, permitan adoptar soluciones, caso por caso –o, para empezar, en una comunidad piloto-, ya no para identificar culpables de los desastres urbanístico-sociales en que devinieron nuestras colonias populares –las más antiguas y, si nadie hace lo necesario para resolverlo, pronto también las recientes-, sí para recuperar la dignidad comunitaria donde ésta se perdió, y estimularla en las colonias que nunca contaron con elementos para tenerla y defenderla. Para empezar, es seguro que las escuelas de Antropología, Sociología y Trabajo Social, que nuestra Universidad de Guanajuato mantiene en León, aportarían ideas dignas de ser escuchadas.
Entonces la faena será redonda, mataores.