Juro que fui a la prepa.

Publicado en por Leopoldo Navarro

Juro que fui a la prepa. Si no entré, ya es otro cuento. Pero planeo reunir las corcholatas necesarias, canjearlas en la universidad cocacola por mi doctorado honoris causa, y alucinar entonces todo aquello que Salamanca non presta. El ventarrón me estampa un periódico en la cara: La política sigue viviendo momentos de gran desconcierto tras el escándalo provocado por la publicación de los gastos de los diputados, que muchos de ellos han utilizado para redondear sus salarios… [ellos] se han enzarzado en una carrera para ver qué partido muestra mayor contrición, con el objetivo principal de sacar provecho, o al menos reducir al mínimo el daño de un escándalo que está dejando malherida a toda la clase política… [El líder de la oposición] ha instado a los diputados conservadores a cumplir no sólo la letra sino el espíritu de la ley en materia de gastos y les ha obligado a devolver el dinero producto de los excesos, bajo amenaza de expulsión del partido si no lo hacen. Un castigo que da pánico cuando el país se encuentra a meses vista de las elecciones generales y los diputados se han visto sometidos al mayor desprestigio posible: llenarse el bolsillo personal con dinero de los contribuyentes. Claro: son fragmentos de nota publicada por el periódico español El País (14/05/09), referente a la proximidad de las elecciones legislativas en Inglaterra, y editada por un diarista callejero para sus aviesos fines. Anegado entre maltrechas economías, la de palabras me exige desgranar las más recientes cuentas ahumadianas-delamadridianas-salinescas de nuestro rosario mediático, y yo prefiero refugiarme en la brillante cobertura que de este embrollo hace el Reporte Índigo (http://www.reportebrainmedia.com). Uff… a ese bicicletero debe haberle dolido seriamente la ingle, sometido a una revisión de rutina, desde el calcetín hasta la mochila, en esta ciudad de este país, donde el artículo 11 de la Constitución Mexicana solía consagrar el derecho a la libre circulación, así como el Decimocuarto dictaba que Nadie puede ser molestado en su persona, familia, domicilio, papeles o posesiones, sino en virtud de un mandamiento escrito de la autoridad competente… También en el calabozo de las violadas, listo para pelear por lo que sigue, está otro Artículo Constitucional, el Cuarto, gritando hasta la ronquera: Toda persona tiene derecho a decidir de manera libre, responsable e informada, sobre el número y el espaciamiento de sus hijos. Abur.

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